viernes, 27 de febrero de 2015

mi vida antes de ser adicto

La última vez que recuerdo haber estado en este ascensor, lloré como un niño en los brazos de mi hijo mayor. Acababa de recibir la peor noticia de mi vida, mi madre había muerto de cáncer de pulmón. No quería hacer nada, más que, volver el tiempo atrás y hacer que ella entre en razón para que me cuente, cuando fue su problema al ocultarme su enfermedad letal. Por desgracia ella por si misma decidió como quería morir, la acompañe en su arduo recorrido a la muerte. Las primeras semanas fueron, algo así como milagrosas, en su vida, ya que ella no sentía dolor, pensaba que estaba totalmente curada, cuando, como dijo su doctor "este es el principio del fin". Cuando escuche al doctor decir esa frase, mi corazón dejo de latir unos segundos para recomponer mi mente del impacto. Aquél hombre me estaba dando la noticia, que muy pronto se haría realidad la verdad que hoy estoy escribiendo. No quería perderla, estaba totalmente cegado por la idea de no verla nunca más que no veía, que ella en realidad quería era irse de este mundo feliz, viendo a su último hijo con su familia unída y alegre. No logré ver la realidad hasta días después de su muerte donde la fui a ver al cementerio y me eche a llorar sobre el césped de su tumba. 
Obviamente que sufrí demasiado su perdida, no digo que más que mi hermana o mi hermano, pero lo sufrí y hasta el día de hoy la sufro. Soy feliz sabiendo que vivió sus últimos días con las personas que realmente la amaban y se dio cuenta que después de tan gran trabajo por criar a tres criaturas y trabajar sola, dio sus frutos en su beneficio. Después te haber vivido tanto con ella, pude caer en cuenta que me sentía completamente solo, tenía esposa e hijos, amigos, pero me sentí tan abrumado con mi tristeza que los aleje de mi, y ahí es donde comienza mi gran problema, ahí es donde comienza mi vida de adicto.





No hay comentarios:

Publicar un comentario